Papa Topo

Papá Topo es probablemente una de las bandas más escurridizas y difíciles de encasillar del panorama nacional. Los mallorquines, un auténtico dechado de imaginación al servicio de la euforia más deshinibida, beben del tecno-pop y el pop elástico y alternan los guiños a la Movida con pinceladas de folk mallorquín, todo ello servido entre estribillos radiantes. Instalados en Elefant, acaban de publicar “Ópalo negro”, trabajo que les confirma como una de las bandas más desinhibidas de la actualidad.

El grupo fue fundado en solitario por Adrià Arbona Orero, compositor de las canciones, en 2008. A principios de 2009 se incorporó Paulita Demaiz como vocalista. El primer sencillo publicado por Papa Topo contó con la colaboración de Guille Milkyway, que además de producir sobre la grabación original de Alberto Lozano de sus canciones “Oso Panda” y “Lo que me gusta del verano es poder tomar helado”, aportó dos remezclas de la primera de ellas. Editado en edición limitada en vinilo por Elefant dentro de la colección New adventures in pop, salió a la venta en febrero de 2010.1 Poco tiempo después, el grupo publicó su segundo EP, “La Chica Vampira”, con el que experimentaron con un sonido más cercano al punk, el shoegaze y la canción española. En 2012, el grupo publicó “Rotación y translación, un mini LP de 6 canciones. En el mismo año, tras la mudanza de Adrià a Barcelona, Paula decidió abandonar la formación, a la que se incorporaron a su vez Oscar Huerta Plaza, Júlia Fandos Berenguer y Sònia Montoya Barberà.

Finalmente, en 2016 el grupo presenta su primer LP de 14 canciones, “Ópalo Negro”. Empezando por el folk delicado cantado en catalán y acabando con el bolero y la música clásica, pasando por el punk, la música disco o de la movida madrileña, “Ópalo Negro” es un disco en el que se hace gala de la maestría y el eclecticismo musical del conjunto